Por qué funciona mejor
El tratamiento con bomba de insulina es sencillo. Se basa en lo que hace su organismo de forma natural (administrar pequeñas cantidades de insulina continuamente), y cuando coma tendrá que administrar una pequeña cantidad adicional para cubrir esa comida (ya sea una galleta o la cena de Día de Gracias).
Estos son los motivos por los que las bombas son mejores que las inyecciones
N.º 1: La bomba utiliza insulina de acción rápida.
Si actualmente está tratándose con inyecciones, lo primero que hará por la mañana es administrarse insulina de acción prolongada. La absorción de la insulina de acción prolongada inyectada es extremadamente impredecible. De hecho, tiene una variabilidad de hasta el 52%.1 Esta es una razón fundamental por la que su azúcar en sangre puede variar tanto de un día a otro. Ese único factor probablemente sea el responsable de que la mayoría de las personas no pueda controlar bien su azúcar en sangre.
Las bombas utilizan insulina de acción rápida, que es mucho más predecible que la de acción prolongada. Su variabilidad es inferior al 3%.1 Una gran diferencia. Y funciona. Ese es el motivo por el que el páncreas sólo secreta insulina de acción rápida. Y esa es la razón por la que las bombas utilizan insulina de acción rápida.
N.º 2: La bomba administra insulina en microgotas, que son continuas y exactas.
Con las inyecciones, la insulina simplemente se deposita ahí, en un pequeño depósito. Su nivel de actividad influye directamente en cuándo esa insulina pasa al torrente sanguíneo. Si simplemente está sentado delante de su escritorio, entrará en su sistema más lentamente. Pero si sale a dar un paseo o a correr, entrará en su sistema con mucha mayor rapidez. Esto hace que los azúcares de la sangre sean aún más difíciles de controlar con las inyecciones.
Las bombas envían continuamente una pequeña cantidad de insulina cada pocos minutos (como un páncreas), lo cual evita este problema de irregularidad. Y se trata de una insulina diferente, ¡insulina de acción rápida y predecible!
N.º 3: Puede comer cuando lo desee.
Gracias a que puede controlar la insulina administrada por la bomba, USTED (y no las inyecciones) decidirá cuándo comer. Puede comer cuando tenga hambre (o no), o retrasar o saltarse una comida. Tómese otro pedazo de tarta si lo desea: con la bomba puede hacerlo, no hay problema.
N.º 4: Lleve una vida más normal.
Se acabaron las inyecciones, el programa estricto de comidas, la insulina impredecible... todo ello le permitirá llevar una vida más normal.